¿Cómo afecta el porno al cerebro?

Aunque parezca mentira, la pornografía tiene incidencia directa sobre el desarrollo del cerebro. El material sexual que aparece en las páginas web de contenido erótico afecta a las neuronas y a los sistemas motores que entran en juego dentro del comportamiento humano. Aunque a veces parezca que la tensión sexual deba liberarse de alguna manera u otra, como dicen en annunci69, generalmente a través de la masturbación, esto tiene ciertas consecuencias hormonales y neurológicas en las personas.

Sin necesidad de ponernos excesivamente técnicos, es obvio que los contenidos eróticos y el megasesso enmascaran de alguna manera la realidad y establecen vínculos con imágenes y representaciones que a veces se alejan de las relaciones interpersonales reales.

Sexo y dopamina, la unión hace la fuerza

La dopamina tiene una relevancia extraordinaria en el desarrollo del ser humano, especialmente los hombres. Al liberarla se convierte en un estimulante que puede llegar a ofrecer la misma sensación de confort que drogas como la anfetamina o la cocaína. Esta liberación de dopamina tiene lugar al exponerse a estímulos sexuales, pero una exposición prolongada a la pornografía puede suponer el cerebro se acostumbre y disminuya la satisfacción con la relaciones sexuales entre personas.

Además, parece lógico que una sobreestimulación de las recompensas sexuales pueda afectar a los receptores de dopamina, de manera que el interés por los encuentros sexuales desciende y se convierte en un ejercicio más mecánico y donde la motivación cae por su propio peso. En cierta manera, algo aparentemente tan placentero como ver pornografía, puede convertirse en un factor contraproducente. Aunque nosotros creemos que la pornografía bien utilizada puede ser un bien preciado para el correcto desarrollo de la sociedad y de los individuos, una sobreexposición puede suponer ansiedad depresión disfunción eréctil problemas de concentración y disminución de la libido.

La pornografía como medicina

Y no sólo eso, la percepción que todavía hoy en día se tiene de la pornografía puede hacer tambalear los cimientos de cualquier relación de pareja. Si la persona con la que compartes tu vida no de de la misma manera la industria del sexo, el vínculo se puede ver resentido incluso acabar con la relación. Por eso, como con cualquier otra sustancia adictiva se debe consumir con cierta moderación y control.

Por suerte, hay parejas que saben entender la importancia de una pornografía bien utilizada e incluso la llevan a formar parte de su rutina diaria de sexo. Dentro de sus aspectos positivos se encuentra la capacidad de proporcionar mayor originalidad a la hora de mantener relaciones sexuales. A pesar de que en ocasiones se pongan en práctica posturas

Poco verosímiles para los no profesionales, sino es cierto que añadir un poco de picante a las relaciones sexuales nunca viene mal tanto a nivel físico como psicológico.

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